Ámsterdam es una ciudad de ambición visionaria a caballo entre diferentes épocas. Su núcleo medieval convive con un afán de experimentación que ha marcado su evolución durante el último siglo. Quien descubra el imponente sistema de canales neerlandés quedará sorprendido por la diversidad de paisajes urbanos que ofrece esta capital europea: antiguos sectores industriales reconvertidos, barrios enteros construidos sobre islas de creación reciente y espacios innovadores que miran al futuro. El resultado es una ciudad dinámica y reinventada, capaz de sorprender incluso a quienes creen conocerla bien.