Después del éxito de Bach. La música infinita, Regino Mateo acomete una biografía personal de la vida, y también de la obra, de otro de los grandes de la música clásica: Ludwig van Beethoven. En Beethoven. Música y fuego, Mateo realiza un acercamiento amable pero crítico, riguroso pero accesible y entretenido a la única figura que, a juicio del autor, podría competir por el trono absoluto de la música con Bach. Regino Mateo presta atención a sus circunstancias familiares, tanto a su peculiar y desestructurada familia de origen, con un padre alcohólico que pretendía explotar el talento de su hijo exhibiéndolo a la manera del pequeño Mozart, y una madre enferma y enclenque que provoca que los estudios del genio sean pobres (leía y escribía a duras penas, no sabía multiplicar, algo que puede sorprender al lector) y que deba encargarse desde muy joven del bienestar de sus hermanos, también de su complicado sobrino Carlos. Sus ideas son cercanas a la Ilustración y a los principios de la Revolución Francesa, con esa admiración primera y desprecio después por Napoleón, su vivencia en primera persona y primera líne