«El sonido de cuerno que nos llega de Capo dOrlando no es el olifante de un superviviente, sino una voz cuyo eco cada uno puede oi´r en si´ mismo». Las palabras de Eugenio Montale precedieron la fortuna de los Cantos barrocos de Lucio Piccolo, que, presentados aqui´ junto a una amplia seleccio´n de sus poemas, cuentan ya con amplio reconocimiento en el a´mbito de la poesi´a italiana de la segunda mitad del siglo xx. La continuidad del canto pleno y total, en que realidad y mito, naturaleza y sentimiento se funden ma´s alla´ del tiempo y el espacio, los hermanan al resto de composiciones. Un regreso a la ru´stica Sicilia literaria, la misma de El Gatopardo de Tomasi di Lampedusa, con quien Piccolo esta´ unido no so´lo por lazos de sangre, sino tambie´n por i´ntimas correspondencias que tienen su origen en el ambiguo ede´n siciliano.