"Ningún ser humano vive aislado, sino siempre en relación con otros, con el mundo, con la memoria, con el amor, con la pérdida y, finalmente, con la muerte. La muerte nos duele tanto precisamente porque no afecta solo a una vida individual, sino a un vínculo; no desaparece propiamente una persona, sino una forma concreta de presencia, de trato, de historia compartida y de amor.