El jardín ha vuelto, desde los años ochenta a irrumpir en el campo arquitectónico. Es hora, de emprender una reconsideración del jardín mediante la aplicación de los instrumentos propios del análisis arquitectónico, que le dé carta de naturaleza en el debate de la arquitectura y la ciudad contemporáneas, recuperándolo desde la historia para ponerlo en disposición de satisfacer las demandas de la sociedad actual.