"Andalucía, 1937. La columna Carranza, formada por caballistas, toreros, falangistas, terratenientes y guardia civiles, avanza por la sierra norte de Sevilla hasta Huelva con el Marqués de Huerta de Soto a la cabeza, subyugando todo a su paso y empachando la tierra de sangre, como la muerte cabalgando por los campos. Un grupo de mujeres, esposas, madres y vecinas de huidos y perseguidos, guiadas por Trinidad, la camacha, se inician en el lenguaje oscuro como forma de resistencia y forman un aquelarre con el objetivo de sanar el terreno, luchar en la guerra y devolver la vida a un país infértil con la ayuda de sus muertos y fantasmas.