Aunque la historia recuerda a Sir Arthur Conan Doyle como el padre de Sherlock Holmes, el autor fue también un consumado deportista y boxeador aficionado que veía en el boxeo una prueba suprema de carácter y disciplina. Su autoridad en la dulce ciencia" era tal que, en 1909, llegó a recibir la invitación para arbitrar el histórico campeonato mundial de los pesos pesados entre Jack Johnson y James Jeffries. Esta pasión se vuelca en Cuentos del ring, una antología que rescata cuatro relatos magistrales donde la técnica, el honor y la historia se entrelazan dentro y fuera del cuadrilátero. El lector encontrará aquí desde el realismo social de El maestro de Croxley (1899), donde un estudiante de medicina se enfrenta a un minero profesional para costear su carrera, hasta lo sobrenatural en El matón de Brocas Court (1921), una pieza tardía que enfrenta a los vivos con el espectro de un antiguo boxeador. El volumen se completa con dos inmersiones en la época de la Regencia: El señor de Falconbridge (1909), en el que el legend