"En los últimos días de su vida, casi ciega y exiliada en Suiza, Clara Campoamor decide escribir la verdad. No la del mito. No la de los discursos repetidos en los libros de texto. La verdad incómoda. La verdad de la traición. La del miedo. La de la soledad después del aplauso. Porque antes de convertirse en símbolo fue mujer. Y antes de ser heroína fue derrotada.