"Hace poco tiempo que el inspector Rubén Villa se trasladó a su Castellón natal para dirigir el grupo de Homicidios y Delitos Violentos de la Policía Nacional. Contados son los casos truculentos que le ha tocado resolver, hasta que aparece el cadáver de una adolescente devorada por unos perros salvajes. Por mucho que a él le resulten sospechosas las circunstancias ?¿qué hacía una chiquilla en el bosque a altas horas de la madrugada??, su inspector jefe le ha prohibido expresamente que vuelva a sacar el tema: muerte accidental, caso cerrado.