"Joan-Carles Mèlich aborda en este apasionante ensayo una cuestión filosófica fundamental: ¿en qué consiste un comportamiento verdaderamente ético? La respuesta implica explorar la naturaleza frágil, vulnerable, situacional y, en suma, finita, de nuestra condición como seres deseantes y obligados continuamente a decidir, a tomar partido, a optar a menudo en medio de una inquietante y dolorosa incertidumbre. Ser ético no significa obedecer ciegamente unos códigos de decencia, ni someterse sin más a los mandamientos de una ley moral. Como el autor demuestra brillantemente en estas páginas, toda moral posee siempre una zona sombría, los decálogos crean ambiguas zonas de exclusión y el anhelo del bien adquiere a veces formas de crueldad. También Sade tenía su propia moral?