Que una persona tenga el pelo rubio o pelirrojo, o los ojos azules o castaños, depende de un puñado de genes que trabajan en silencio desde antes de que nazcamos. Basta un pequeño cambio en uno de ellos para que todo sea distinto. ¿Por qué las cebras tienen rayas? ¿Cómo cambian de color los camaleones y los pulpos? ¿Se puede saber de qué color tendrá los ojos un futuro hijo? ¿Qué une el albinismo, el cabello pelirrojo y los ojos azules? Durante siglos, el color de la piel ha servido para separar a las personas. La genética cuenta una historia muy distinta, en la que todos compartimos los mismos genes y las diferencias