Prepárese, querido lector, para embarcarse en la aventura intelectual más apasionante, divertida a ratos, se lo prometo, y, sobre todo, breve, que jamás haya emprendido. ¿Cree usted que la filosofía es cosa de señores barbudos en polvorientos aposentos, debatiendo sobre cosas tan etéreas que hasta el aire se vuelve metafísico? Nada de eso. Porque en las siguientes páginas, vamos a desentrañar la historia del pensamiento como si fuera una serie de Netflix, llena de giros inesperados y personajes fascinantes. Desde los albores de la conciencia humana, cuando nuestros antepasados dejaron de preocuparse solo por la caza del mamut y empezaron a preguntarse por el sentido de la vida, la filosofía ha sido la banda sonora de nuestra existencia. No siempre ha sido una melodía armoniosa. A menudo ha sonado a una cacofonía de ideas contradictorias, de debates encendidos y de genios que se empeñaban en llevar la contraria al vecino. En este libro vamos a recorrer las estaciones clave de este viaje intelectual sin necesidad de que usted se convierta en un experto en griego antiguo ni en alemán del siglo XIX. Nos saltare