"Sandra Sánchez no estaba destinada a convertirse en campeona según los estándares convencionales. Lejos de los caminos habituales del deporte de élite, tuvo que enfrentarse a obstáculos personales, renuncias y a la sensación de llegar tarde a una disciplina en la que la mayoría de los grandes éxitos se alcanzan a edades mucho más tempranas. Sin embargo, nunca dejó de creer en sí misma.