Ha pasado el tiempo y la protagonista la autora regresa a la casa familiar en Damasco tras vivir veinte años en diversos países. Lo que comienza como una simple visita pronto se convertirá en un viaje íntimo hacia el pasado. La casa, los quehaceres cotidianos y el reencuentro con los familiares que aún siguen con vida despiertan sus recuerdos de infancia y adolescencia devolviéndola de repente a un mundo lejano. Las escenas cotidianas en la casa, las ideas de los miembros de la familia y los personajes e historias del vecindario permiten a la narradora reconstruir el universo humano que marcó su vida antes de abandonar Siria. Los miembros de la casa y los personajes del barrio aparecen retratados con perspicaz mirada, en ocasiones algo desabrida, por momentos dura, revelando así sus complejidades y sus silencios, sus indiferencias y afectos. La Casa en la Plaza Arnús es un relato autobiográfico. Pero es, ante todo, un viaje al interior de la autora: una exploración de la memoria y la identidad de una mujer, y al mismo tiempo de una familia, de una casa, de una ciudad de un país. En ese proceso, mezcla