Olivia fue abducida de su casa la primera noche que sus padres la dejaron a ella y a su hermana Caitlin solas en casa para acudir a una cena. De eso hace 16 años y Caitlin todavía se siente culpable por no haber sido capaz de reaccionar cuando, en mitad de la noche, vio a un hombre enmascarado abandonar la casa con su hermana. El inesperado regreso de Olivia colma de alegría a la familia, que ya había perdido toda esperanza de volver a verla. Sin embargo, su comportamiento no tarda en despertar las sospechas de Caitlin, que no puede entender que no quiera hablar con la policía para intentar localizar a su captor, como tampoco se explica que desconozca recuerdos inolvidables de su pasado común. ¿Está Caitlin paranoica o acaso es la única que conoce de verdad a su hermana?