Leer hoy este texto es enfrentarse a la herencia intelectual de una Europa que pensó la relación entre saber y poder de forma holística. Aunque sepamos que Aristóteles no escribió estas palabras, el valor del manuscrito reside en su autenticidad cultural: se trata de un valioso documento del pensamiento medieval práctico que, en última instancia, muestra cómo la salud no era un asunto privado, sino una cuestión de estado y de virtud. Este Aristóteles fake nos recuerda que el conocimiento en la Edad Media era una cadena de autoridad que buscaba la perfección humana bajo la sombra de los antiguos. Comprender estos preceptos nos permite asomarnos a un mundo donde limpiar el cuerpo era un acto de higiene espiritual y donde nos gustaría creer que la sabiduría de un filósofo era un arma capaz de domar la ambición de un conquistador. El texto ha sido traducido y prologado por Darío Fernández Ruiz. La edición es bilingüe: inglés, castellano.