Marco Aurelio escribió sus Meditaciones como notas personales, ejercicios morales, recordatorios de las máximas fundamentales del estoicismo que actuaban como guía en su día a día para ser la mejor versión de sí mismo. Sus reflexiones tratan temas universales y atemporales como la fugacidad del tiempo, pero también asuntos prácticos que nos enseñan a vivir con humildad y a protegernos de los vaivenes de la fortuna.