Enzo consigue entrar como becario en un prestigioso estudio de arquitectura donde, tras sus paredes, se normalizan las dinámicas de un entorno frenético y muy competitivo. Atrapados en una vertiginosa cultura laboral, la pasión, la autoexigencia y los compañeros actúan como único refugio. Danicollaterale se apodera del lenguaje gráfico de la arquitectura para narrar las historias de quienes sostienen edificios mientras, poco a poco, ellos mismos se desmoronan.