Philby fue el mayor espía de la historia, un hombre brillante que encabezó la contrainteligencia británica contra la Unión Soviética durante el apogeo de la Guerra Fría a la vez que trabajaba en secreto para el enemigo. Parecía una locura pensar que Philby podría ser un espía comunista empeñado en subvertir los valores occidentales y el poder del mundo libre. Pero Philby hundió casi cada operación del espionaje anglo-estadounidense durante veinte años.