Raymond Wilkins es refinado, educado en Oxford y procede de una familia acomodada. Ryan Wilkins creció en un parque de caravanas y tiene serios problemas con la autoridad. No son familia y apenas tienen nada en común, salvo el apellido, la placa y un asesinato. Cuando una joven aparece muerta en casa del rector de la Universidad de Oxford, ambos deberán investigar un caso marcado por los secretos, los privilegios y las mentiras.