Sinopsis:
De cómo abrazarnos y cuidarnos nos convirtió en humanos.
Desde que el ser humano se puso en pie, la evolución lo dotó de un cuerpo especialmente vulnerable, pero también más preparado para el abrazo, y de una mente cableada para empatizar. ¿Y si la verdadera ventaja evolutiva de nuestra especie residiera, entonces, en esa capacidad de vincularnos y cuidarnos?
En Memoria de las manos, Virginia Mendoza nos invita a recorrer los orígenes de la humanidad desde una perspectiva tan inesperada como rigurosa. A partir de los últimos hallazgos de la paleoantropología, la arqueología, la neurociencia y la biología evolutiva, reconstruye las historias de quienes sostuvieron a los más vulnerables, compartieron su alimento, consolaron a sus semejantes y convirtieron la empatía en la mayor herramienta de supervivencia.
Desde las huellas de Laetoli hasta los fósiles de Atapuerca, pasando por el fuego, los abrazos, las manos, las canciones y los relatos compartidos, este libro propone una mirada luminosa sobre nuestros orígenes. Un relato en el que el ser humano no solo fue Homo sapiens, sino también Homo fovens: el que alienta, protege y cuida.
En un tiempo marcado por la soledad, la desconfianza y la fractura social, Memoria de las manos nos recuerda que la historia de nuestra especie es la historia de quienes eligieron no dejar a nadie atrás.