Encuentran al arquitecto Gallón muerto en su estudio, aplastado por un enorme huevo de piedra. Evidentemente se trata de un homicidio. Investigato indaga y enseguida comprende que se halla ante una auténtica caja de Pandora: el arquitecto Gallón era un inepto, un chapucero, y tenía alguna que otra deuda por pagar. En resumen, le acechaban unos cuantos enemigosà Pero ¿quién podría odiarlo hasta el extremo de querer quitarlo de en medio para siempre