La Biblia fue narrada, y posteriormente escrita, en un contexto histórico, geográfico y político que la hicieron extremadamente permeable a los antiguos mitos y a los relatos sagrados de otras culturas de todo el mundo conocido. Ello explica las múltiples similitudes existentes en la forma de narrar la preexistencia de un dios creador (en realidad, primero, la gran diosa madre), el génesis del mundo, el modelado del primer ser humano con arcilla, el diluvio universal y otros hechos fundacionales de la cultura hebrea y, posteriormente, de la civilización judeocristiana. A ello hay que sumar los malentendidos y las variaciones de los textos originales que han ocasionado a lo largo de los siglos las traducciones a distintas lenguas, las correcciones, lgunas manipulaciones interesadas y, en definitiva, los cambios de sentido que han sufrido muchos textos sagrados originales. Entre todas estas manipulaciones destaca la de la figura de la Virgen María, que ha experimentado una profunda transformación a lo largo de los siglos. Así puede verse cómo en realidad su nombre aparece sólo 18 veces en los textos del Nuev