Insomnio, ansiedad, depresión, trastornos digestivos, cardíacos o respiratorios Muchas de estas dolencias no nacen en nosotros, sino que son herencias invisibles que nos llegan desde nuestra historia familiar. A menudo se transmiten en silencio, como ecos de un trauma; son fragmentos de la historia afectiva de nuestros padres, abuelos y antepasados; vivencias que, sin que lo sepamos, dejan una huella profunda en nuestra salud física y en nuestro equilibrio interior. A veces esos síntomas no aparecen por azar; surgen en fechas significativas o en edades que repiten los ciclos del árbol familiar, guiados por el pulso oculto de nuestro reloj genealógico. Tras veinticinco años de investigación, Élisabeth Horowitz demuestra que los hechos íntimos y los secretos familiares atraviesan las generaciones y modelan nuestro cuerpo y su metabolismo desde el instante mismo de la concepción. Algunas configuraciones genealógicas, marcadas por repeticiones y semejanzas, pueden incluso modificar nuestro ADN. Parece imposible y, sin embargo, ¿de dónde podrían surgir tales transformaciones si no del entramado familiar que nos s