Medir el poder de venta de un bien no es lo mismo que medir el poder de compra del dinero. Todo otro bien existente en el tráfico se valora por referencia al dinero. Pero con el dinero no puede hacerse esto, ya que no tenemos para medirlo una cosa común ajena al dinero mismo.
Los índices de precios actualmente en uso se basan en el poder de venta de los bienes. Pero el precio no es lo único que paga el comprador. Para medir el poder de compra del dinero debemos tener presentes los dos tipos de movimientos de masa monetaria que están implicados: los libres y los coercitivos. Ambos causan diferentes efectos sobre el valor económico del dinero y, en consecuencia, sobre todo el sistema.
El libro La función olvidada del dinero tiene como estructura el análisis del poder adquisitivo del dinero y los efectos que sobre ese valor económico causan los actuales sistemas tributarios. Este nuevo estudio jurídico-matemático viene a complementarlo.